¿Netflix logró capturar el espíritu de «Moxie»? La respuesta es no

«Moxie» es una novela juvenil escrita por Jennifer Mathieu que nos presenta a Vivian, una chica que se harta del sexismo reinante en su escuela y la indiferencia de sus profesores y por ende lanza un fanzine anónimo con el que inicia una revolución feminista.

Me encantó este libro y gustosamente lo pondría en todas las escuelas del país, por eso cuando se anunció una adaptación con Amy Poehler a cargo mi emoción fue enorme. Hasta que vi el resultado.

¿Es buena película?

Si nos centramos estrictamente en la película de Netflix y olvidamos el libro, podemos decir que es entretenida. El casting hace un trabajo aceptable y tiene momentos emocionantes. Cumplidora.

La banda sonora también merece mención porque aparecen canciones de Bikini Kill que no solo son adecuadas para la trama sino muy necesarias porque en la novela tienen mucha importancia.

Llegan los problemas

A pesar de que la película puede ser considerado un buen producto de entretenimiento por sí misma, falla estrepitosamente como adaptación y no por culpa de excesivos cambios, sino porque no respeta el espíritu del libro y el desarrollo de los sucesos y tiene unos momentos que parecen parodia.

En Moxie vemos una natural evolución de Vivian, de normalizar cosas, a cuestionarlas y finalmente luchar. Las reflexiones con sus amigas sobre el feminismo y la interseccionalidad son de los momentos más importantes en la novela que en la película no parece bien plasmado.

Quizá mi mayor problema es que dejan que todo el protagonismo recaiga en Vivian, ella es siempre quién dirige Moxie y al final se presenta como la líder, cuando en la novela empiezan a aparecer números de Moxie hechos por otras chicas y de esa manera retratan un movimiento horizontal, en el que todas las chicas son Moxie y se apropian del proyecto.

El final también se siente desangelado, porque originalmente no se denunciaba a través de un anónimo sino que la propia víctima elabora su ejemplar del fanzine.

Aquí no hay evolución ni aprendizaje ni despertar feminista de los personajes, todo pasa tan rápido que de un día para otro ya está ahí. Sin mencionar que el pasado feminista y transgresor de la madre está mucho más presente que en la versión interpretada por Poehler.