El privilegio de menstruar con dignidad

Puede sonar increíble, pero poder elegir entre toalla y copa menstrual y comprarla es un privilegio. Menstruamos entre tres y cinco días doce meses al año y eso implica un gasto constante. Un paquete de toallas, tampones o demás implica una cantidad no necesariamente pequeña. Si bien la copa menstrual viene a significar un pago único (o al menos que cubre más de lo que representan varios empaques de toallas) también puede ser un gasto fuerte al ser un único pago.

Un gasto que muchas personas no pueden hacer frente y recurren a trapos, papel higiénico o demás sustitutos, algo que también puede impactar en el desempeño escolar si deciden faltar a clases en esos días.

También tenemos que considerar a migrantes y personas en situación de calle, para quienes estos gastos pueden ser inasumibles.

IVA y desigualdad

El pasado 21 de octubre la Cámara de Diputados rechazó quitar el IVA a productos de higiene menstrual, una iniciativa impulsada por #MenstruaciónDigna y presentada por Martha Tagle (Movimiento Ciudadano) y que buscaba declarar estos productos como bienes de primera necesidad como los medicamentos.

El argumento para rechazar la iniciativa es que crearía un boquete fiscal de hasta 3 mil millones de pesos, lo que era imposible de aceptar en el contexto de la crisis sanitaria. Algo así expresó en twitter Tatiana Clouthier, diputada por Morena, argumentando que la medida solo beneficiaría a las empresas

Todo ello sin olvidar los típicos comentarios masculinos diciendo que la iniciativa era ridícula y que a ellos no les quitaban el impuesto por los rastrillos, olvidando que rasurarse la barba es una elección y menstruar en una condición biológica que no podemos elegir.

#MiReglaMisReglas

Ante este escenario Alessandra Rojo de la Vega, diputada local de la Asamblea CDMX, presentó una iniciativa para que la Secretaría de Salud entregue copas menstruales, tampones y toallas sanitarias gratuitas a todas las mujeres de la Ciudad de México.

En sesión ordinaria virtual, la diputada explicó que la iniciativa busca reconocer el derecho a la gestión de higiene menstrual, como parte de los derechos reproductivos de las mujeres, niñas y adolescentes.

“Consideramos crucial que la menstruación se reconozca como un asunto de salud pública, así como un tema de educación, economía y de igualdad sustantiva, por lo que buscamos proporcionar una solución práctica que garantice que ninguna persona menstruante sea afectada nuevamente en sus ingresos, su trabajo o escuela, debido a la falta de acceso a estos productos”, dijo.

De ser aprobada, la dependencia debería garantizar la entrega efectiva, gratuita e irrestricta de copas menstruales a todas las mujeres que lo soliciten, con fin de reducir la brecha de desigualdad económica.

Es una grandiosa iniciativa para CDMX que ojalá sea aprobada, pero será aún mejor cuando esa política sea nacional.